El ser humano, frente al servicio y la vida 8 a 12 de marzo
·
El ser humano, frente al servicio y la vida.
Analizar
el valor del trabajo de cada persona como camino de realización y servicio.
PREGUNTA PROBLEMATIZADORA ¿Qué opinas
tu acerca de las siguientes frases?
Cognitivo
Herramienta
TICS: Sacramentos al Servicio
“A
quien me sirva, mi Padre lo honrará” (Juan 12,26)
¡SACA
TU BIBLIA!
A CONTINUCACION VAMOS A VER CITAS BIBLCAS QUE HABLAN DEL SERVICIO
(2Samuel
15, 8)
(Juan 14, 31) (Marcos 10, 45)
(Lucas
22, 27) (Hechos 6,4)
(Hechos 20, 19)(Romano 12, 6-8).
El servicio de Dios, debe entenderse como un cuidado por parte del pueblo que
estableció una alianza con Él. De allí, que diga la escritura: “Adorarás al
Señor tu Dios, y a Él sólo servirás” (Deuteronomio 6, 13). Este servicio, debe
manifestarse en el culto y en el comportamiento.
En el Antiguo Testamento servir a Dios es ante todo
ofrecerle dones, sacrificios y cuidar del templo. En este sentido el sacerdote
se define como el guardián del Santuario. Al mismo tiempo los fieles, que
cumplen algún acto de culto, sirven a Yahvé (2Samuel 15, 8), lo cual equivale a reconocerle y a adorarle como
Dios.
Pero este culto no es un simple ritualismo, ya que
exige la obediencia en el comportamiento diario a los mandamientos. Por eso
afirma el texto sagrado: “lo que yo quiero es amor, no sacrificios” (Oseas 6,
6).
Nuestro Señor Jesucristo utiliza los términos de la Ley y de los profetas, para
hacer tomar conciencia de que el servicio de Dios excluye cualquier otro culto,
ya sea el poder, el tener, el saber, como absolutos.
Jesús se nos presenta como Servidor. Desde su infancia
manifiesta que su vida es un servicio a la voluntad del Padre, por eso afirma:
“es preciso que el mundo sepa que amo a mi Padre, y que actúo como me lo ha
ordenado Él (Juan 14, 31).
Al obedecer al Padre, Jesús le sirve, y así salva a
los hombres. Por eso, insiste, “El Hijo del Hombre no vino para ser servido,
sino para servir y dar su vida…” (Marcos
10, 45) y añade “…Yo estoy en medio de ustedes como el que sirve” (Lucas 22, 27).
Los servidores de Jesucristo, son especialmente los
servidores de la Palabra “Y nosotros perseveraremos en la oración y en el
Ministerio de la Palabra” (Hechos 6,4).
Es sumamente urgente que en las parroquias, nuestros
apreciados sacerdotes, sigan preparando laicos, para que dirijan las
comunidades de base, o áreas pastorales, a fin de que hagan presente a Cristo y
a su Iglesia, en tantos sectores urbanos y no atendidos, en los barrios y
urbanizaciones de esas mismas parroquias eclesiásticas. Nuestros sacerdotes
realizan un servicio sagrado con humildad y muchas veces entre dificultades y
en medio de pruebas (Hechos 20, 19).
Quienes sirven a la comunidad, sean consecuentes, por
tanto si uno tiene algún carisma, úselo conforme a la medida de la fe; de
servicio, sirviendo; o el que enseña, empléelo en la doctrina; el que exhorta,
en exhortar; el que reparte, hágalo con generosidad; el que preside, con
seriedad; el que hace obras de misericordia, que las haga con alegría (Romano 12, 6-8).
Pero todos los cristianos, por el bautismo han pasado
del servicio del pecado, al servicio de Cristo y su justicia, y les decía: “Si
ustedes permanecen en mi doctrina, son de verdad discípulos míos, y conocerán
la verdad, y la verdad los hará libres” (Juan 8, 31-32). Ellos sirven a Dios,
desde sus hermanos, no como esclavos sino, como seres libres que desean no
aparecer, sino ser útiles.
Hoy por hoy, a veces nos encontramos con personas que
sólo actúan por ganancias, por algún provecho egoísta, por aquello de “Cuanto
hay pa´eso”. Incluso no es extraño que se actúe algunas veces a nivel
religioso, solo para aparecer, no por fe.
A veces se busca un poco aquello de que “para que me
vean al lado de, para que sepan que sí soy importante, para que crean…”, en
ocasiones se vive de teatros, pantallería y apariencias en donde no aparece por
ningún lado el servicio. Es más, se oyen comentarios como éste: “hay que
hacerse notar, hay que hacerse sentir, lo demás no importa”.
Sin embargo nuestro Señor nos invita a trabajar, para
obtener lo necesario para vivir, atender la familia; pero todo esto se debe ver
como servicio, no como rapiña; y es bueno entender que si bien debemos auto
servirnos, no debemos olvidar que también tenemos que servir a través de
nuestro trabajo a los demás. Es conveniente pensar en el país, en la comunidad;
en que podamos ayudar y atender a los otros por su bien simplemente, y nada
más, como Cristo lo exige cuando nos enseña, “que tu mano izquierda no sepa lo
que hace tu mano derecha”.
Yo creo que nuestra fe cristiana, nos debe impulsar a
ser más solidarios y menos pantalleros; a ser más generosos y menos tacaños; a
ser menos codiciosos y más servidores, menos prepotentes y con más sensibilidad
humana.
Debemos tomar más conciencia del por qué hacemos las
cosas, y no hacerlas por hacerlas. Cristo nos sigue diciendo a todos: “no he
venido a ser servido, sino a servir”.
Actividad en Clase
1. Después de lo explicado en la clase argumente que es el servicio.
2. ¿Cómo puedo ayudar a mi prójimo mas cercano y a mi familia? realizar un dibujo





Comentarios
Publicar un comentario